Nosotros

Una nota del Presidente:

Cuando comenzamos a construir laberintos hace más de 25 años, no tenía idea hacía dónde nos llevaría este giro del camino. No sólo arribamos a lugares que jamás soñé: Caracas, Taipei, Kuala Lumpur, sino que conocimos una industria completamente diferente, con una misión completamente nueva. Lo que comenzó como una actividad de ocio y diversión evolucionó a un sistema de aprendizaje único. En pocas palabras, nos entusiasmó de igual forma el valor educativo, como el valor del entretenimiento. Nuestros laberintos siguen siendo divertidos, no pueden evitarlo. Es un fenómeno universal. Pero lo que nos inspira a saltar de la cama cada mañana con nuevas ideas son las posibilidades educativas: ¿Qué más podemos enseñarle a la gente? ¿De qué otra forma podemos hacer que un tema sea accesible, interesante, juguetón y divertido de aprender.

La experiencia comienza con un nuevo entorno. Cuando entras en uno de nuestros laberintos, ya no estás en un museo o en un zoológico. Estás en un mundo dedicado a un asunto particular. Y no tiene que ser tematizado de forma extravagante (aunque nuestras más nuevas exposiciones están tapizadas de gráficos muy ricos). La imaginación de los niños puede captar la historia más sutil, la misión más sencilla. Y sin darse cuenta, indagan de forma activa, responden preguntas, imitan, se involucran con el tema y aprenden!

Muchas de nuestras exposiciones cuentan con un programa, que asemeja un ciclo de vida, donde el visitante puede ponerse en los zapatos (o en las garras, o en las patas) de los temas. No sólo presentamos factores biológicos y de comportamiento con detalle, si no también el visitante tiene la oportunidad de vislumbrar lo que significaría SER un chimpancé, o un salmón, o un oso negro, o una tortuga marina y formularse preguntas como: ¿Qué sucede una vez que nazco o salí del cascarón? ¿Conoceré a mi madre? ¿Me alimentan y me protegen? ¿A dónde voy y por qué? ¿Es peligroso? ¿Quién o cuáles son mis mayores amenazas? ¿Cuáles son las posibilidades que tengo para sobrevivir? Y así, con cada paso, con cada etapa de la vida, en cada rol que asume de forma interactiva, gana más conocimiento y más profundidad en el tema. Se interesa por su destino. Se ocupa de lo que pueda suceder después. Desarrolla empatía por otras criaturas de la tierra. Y ahora está listo para escuchar cómo puede ayudar. Cómo sus decisiones diarias pueden mejorar o empeorar las cosas para su especie y las demás. Ahora ha aprendido algo que va más allá del laberinto, más allá del museo y más allá de sí mismo.

Por esto hacemos lo que hacemos. No sólo para usted y sus visitantes, sino también para nosotros, nuestra industria, nuestro sistema educativo y nuestro planeta. Con cada nueva exposición que creamos, nos esforzamos por promover y fomentar la curiosidad, la empatía, la responsabilidad personal y global, pues no sólo deseamos educar, sino también transformar. Así pues, nos imaginamos creando futuras exposiciones que traten de energía limpia, agua, sostenibilidad, etc. Y por supuesto, siempre estamos abiertos a sus ideas. Gracias por su visita. ¡Que lo disfruten!

Kelly Fernandi, Presidente